Gladiadores. Poco pan y mucho circo

Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. (Foto: www.chicosanchez.com)
Foro Romano (Foto:www.chicosanchez.com)
El filósofo y escritor español Jorge Santayana (1863-1952) en el primero de los cinco volúmenes de su obra La vida de la razón escribió la famosa frase: «Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo».

En este texto vamos a hablar de los gladiadores, principales actores del pan y circo romano y de un hecho que coincide con el comienzo de la decadencia y caida del imperio romano. Aunque las comparaciones pueden estar equivocadas vamos a pedir al lector que compare esta historia sobre el circo romano con el mundo actual. En algunos casos el lector encontrará algunas situaciones que le serán muy familiares y en otras le parecerá que está leyendo una descripción de la sociedad actual. La historia parece que tiende a repetirse como dijo Santayana

En sus origénes, la civilización romana se basó en la familia y en una religión: la animista. Los seguidores del animismo creian en el numen: un ánimo, fuerza o voluntad que existe en todas partes y que se manifiesta por medio de la acción. Por esto, la sociedad romana se basaba más en el hecho que en la palabra. Un texto de esta primera época de Roma dice:

Ningún clamor de la plebe por el mal,
ningún ceño tirano, cuyo fruncimiento puede matar;
es capaz de debilitar el poder que hace fuerte,
al hombre de firme y justa voluntad.

Los fundadores de Roma eran animistas y creían en el numen, un ánimo, fuerza o voluntad que existe en todas partes y que se manifiesta solo y exclusivamente por medio de la acción. Foro Romano, Roma, Italia. (Foto: www.chicosanchez.com)
Los fundadores de Roma eran animistas y creían
en el numen, un ánimo, fuerza o voluntad que
existe en todas partes y que se manifiesta solo y
exclusivamente por medio de la acción.
Foro Romano, Roma, Italia.
(Foto: www.chicosanchez.com)
Estos primeros romanos valoraban la constancia, la firmeza de propósito; la disciplina, la formación que desarrolla el carácter; la industria, que para los romanos era el trabajo duro y responsable; la virtus, fuerza y energía vital; la clementia, la disposición de ceder los derechos propios en beneficio de la comunidad; o la frugalitas, que significaba para ellos tener gustos sencillos. Todas estas cualidades se denominaban las mores maiorum, las costumbres de los antepasados. En esta Roma antigua el valor estaba en la acción, una acción guiada por lo sagrado, que respetaba lo heredado de los ancestros, anteponía el beneficio común a los privilegios del individuo y era regida por el ios divinum, derecho divino. Una "fuerza vinculatoria" denominada religio unía a la comunidad y limitaba sus derechos por el bien de todos.

En el momento de la decadencia de Roma la sociedad habia cambiado estas creencias animistas ancestrales que valoraban la acción, la honestidad y el trabajo en comunidad, por una sociedad que exaltaba el individualismo, las capacidades intelectuales, las posesiones materiales y la belleza personal. Del hombre de acción de los primeros tiempos se pasó al discurso, a la retórica, y los gobernantes ofrecían a los ciudadanos en lugar de acciones palabras que rara vez se cumplían.

Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Fotos: www.chicosanchez.com
La decadencia de Roma coincide con
una época en la que se exaltaban el
individualismo, intelectualismo,
materialismo y la belleza personal.
Noble, Itálica, Sevilla, España.
(Foto: www.chicosanchez.com)
El individuo, además, ya no estaba obligado a ceder terreno para el bien de la comunidad. Catón (234-149 a.c.) advertía al principio de esta degeneración que si el imperio romano permitiera que se fomentara el individualismo y que la imagen personal se antepusiera a las acciones comunitarias el imperio se arriesgaría a la aparición de un "caudillo" capaz de fascinar con su elocuencia y sus promesas al pueblo.

Repasando la historia de Europa podemos ver que las palabras de Catón tenían mucho fundamento ya que la historia de Europa está llena de dictadores y caudillos.


Los pontífices, sacerdotes guiados por el ios divino de la antiguedad, que velaban por el beneficio común y los derechos de la comunidad, tuvieron que ceder gran parte del poder a los senadores y a lo que llamamos hoy la política, basada en los derechos individuales. Estos senadores, que tenían prohibido participar o tener intereses en el comercio y la industria, comenzaron a poseer negocios de todas clases valiendose de intermediarios. Mantenían estos senadores relaciones con productores,  contratistas "en gran escala" y usureros (que hoy conocemos como banqueros). Con frecuencia vendían sus tierras para comprar otras, especulando así en los mercados de tierras y propiedades urbanas. Esta clase política amasó grandes fortunas convirtiéndose en una clase superior que controlaba casi todas las transacciones comerciales. La corrupción senatorial se extendió por todas las clases de servidores públicos y gobernantes llevando a Roma a su caída.

Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo.
Pasillos del Circo romano de Itálica,
Sevilla, España, donde se encontró
la copia de la tabla gladiatoria.
(Foto: www.chicosanchez.com)
En una carta enviada a un emperador refiriendose a la clase política se lee: Estamos atrozmente oprimidos, explotados por aquellos cuyo deber es proteger al pueblo...Funcionarios, soldados, magistrados de la ciudad y agentes imperiales vienen a nuestro pueblo, nos apartan de nuestro trabajo y requisan nuestros bueyes. Reclaman lo que no debemos y sufrimos injusticias y extorsiones ultrajantes. Podríamos pensar que estas últimas palabras han sido escritas recientemente por algún campesino o productor independiente, pero no, se trata de unas palabras que tienen casi dos mil años de antiguedad.

Todos conocemos los motivos principales de la caída de Roma: la corrupción de sus gobernantes y las inumerables guerras que sostuvieron. Las historias de un emperador que prendío fuego a su ciudad, otro que nombró a su caballo emperador, nobles romanos que derrochaban grandes fortunas mientras la gente moría de hambre en las calles o guerras que se hacían para proteger los intereses económicos de la clase alta son motivos muy conocidos. Pero hay un tema, que no ha sido tratado con mucha profundidad, el cual pudo tener mucha relación con la desigualdad social que sufrieron los romanos y la posterior caida de su imperio.

Los ludi o juegos, eran espectáculos organizados por el lanista, un empresario mal visto socialmente que suministraba a los gladiadores, que vendía o alquilaba. Siendo estos juegos en la antiguedad de carácter ritual y religioso, con el paso de los siglos llegaron a convertirse en un espectáculo económicamente muy costoso.

Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Fotos: www.chicosanchez.com
El Coliseo romano, una muestra de las grandes
inversiones que los romanoshacían en el circo.
Aún hoy, con una tecnología mucho más avanzada,
el costo de un edificio similar sería altísimo.
En su época seguramente supuso un esfuerzo
económico excesivo que forzó a los gobernantes a
subir los impuestos. (Foto:www.chicosanchez.com)
Al final de la República, los juegos ya se habían convertido en un fenómeno político y social de primera magnitud, que en la Roma imperial pasó a ser un derecho popular asumido por el Estado. Dos factores fueron importantes para que los gobernantes comenzaran a financiar los espectáculos con el dinero del estado: por un lado estos espectáculos mantenían entretenida a la multitud de pobres y desempleados sin futuro, ya que esa masa ociosa constituía un peligro para el mantenimiento del orden ciudadano. El estado ofrecía, además, a estos romanos, la mayoría sin trabajo y viviendo en la pobreza, ayudas periódicas del estado en forma de trigo y dinero. Otro motivo por  el que los gobernantes incluyeron los juegos en los presupuestos del estado romano fue la gran importancia que daban estos dirigentes al apoyo. Podríamos encontrar un parecido importante entre este sistema de entregar comida y dinero a los pobres romano a las actuales ayudas a desempleados que se otorgan en Estados Unidos y Europa, ayudas que casi nunca son suficientes para sacar a la persona de la pobreza.

Este sistema fue muy protegido por los gobernantes ya que los promotores de estos espectáculos gladiatorios lograban gran prestigio social y obtenían el voto popular que les permitía alcanzar los puestos más importantes del gobierno. Mientras peor era la situacion de los ciudadanos más se invertía en el circo. Los juegos incluían desde carreras de caballos, las mas famosas, hasta los sanguinarios espectáculos donde se lanzaban personas a luchar a muerte o ser devoradas por animales.

Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Fotos: www.chicosanchez.com
El circo de la ciudad romana de Itálica, Sevilla, España,
lugar donde se encontró la tabla gladiatoria.
(Foto: www.chicosanchez.com)
A diferencia de lo que se cree hoy en día, los gladiadores eran profesionales y recibían distintas pagas según sus cualidades y su especialidad. El circo romano es un testimonio de gran crueldad y de cómo la sociedad puede corromperse hasta perder todo el respeto por la vida humana y animal.

Una placa encontrada en la ciudad romana de Itálica en 1888, que se encuentra en el Museo Arqueólogico Nacional de Madrid, España,reproduce las palabras de un senador romano que muestra su apoyo a la oratio de los magni imperatores Marco Aurelio y Cómodo. Fechado en Roma en el año 178 d.C, el texto está dirigido a las provincias del Imperio, y recomienda, entre otras cosas, que se rebajen los precios de los espectáculos en los que participan gladiadores, estableciendo unas tarifas máximas de precios. El senador se lamenta de las enormes ganacias de los lanistae, empresarios y dueños de los grupos de gladiadores, y de los millones de sestercios, moneda romana, que debían de impuestos al gobierno.

Un detalle de la ley gladiatoria donde un senador  se lamenta de las enormes ganacias de los lanistae,  empresarios y dueños de los grupos de gladiadores,  y de los millones de sestercios que éstos deben al  fisco romano. Itálica, Sevilla, España. (Foto: www.chicosanchez.com)
Un detalle de la ley gladiatoria donde un senador
se lamenta de las enormes ganacias de los lanistae,
empresarios y dueños de los grupos de gladiadores,
y de los millones de sestercios que éstos deben al
fisco romano. Itálica, Sevilla, España.
(Foto: www.chicosanchez.com)
Esta ley gladiatoria buscaba disminuir gastos provocados por estos espectáculos (munera); no limitaba el número de espectáculos sino que establecía unos precios máximos según la categoría y cantidad. Además, la ley suprimía el impuesto que se cobraba a los vendedores de gladiadores y que encarecía notablemente su precio. Algunos historiadores afirman que Marco Aurelio era un emperador poco inclinado a estos juegos y por esto tomo la decisión de publicar esta ley; sin embargo, es más lógico pensar que los gladiadores se convirtieron en un problema ecónomico para Roma.

En algunas partes de esta tabla encontramos: ...advirtieron ante todo qué causa daba fuerza a esta dolencia de donde conseguían su fuerza legal aquellos impuestos ilegales y vergonzosos: quién era el autor y defensor de que se exigiesen como legítimos unos (impuestos) que eran prohibidos por todas las leyes no sólo divinas sino incluso humanas...Pero el Fisco no fue atraido a (conceder) licencia para esta rapiña vergonzosa por la tercera o cuarta parte en beneficio propio sino quienes lo ultilizaban como pretexto para la destrucción de los otros...Esta ley proporciona una protección bastante amplia gracias a vuestra prudencia. Mas aún, incluso, de los atrasos de los lanistas se perdonará a estos la parte que exceda cincuenta millones de sestercios. 

El escenario parece apuntar a lo siguiente: el estado romano comenzó a financiar la construcción de los estadios y la organización de los grandes espectáculos ya que con estos la clase política lograba mantener a los miles de romanos, pobres y sin trabajo, entretenidos. Por otro lado, estos mismos gobernantes lograban el apoyo necesario de esos pobres para mantenerse en el poder. Sin embargo, esta situación se les fue de las manos y los organizadores de los espectáculos de gladiadores comenzaron a cobrar excesivamente y a no pagar impuestos al estado. Esto provocó que Marco Aurelio tomara la drástica decisión de controlar los precios y cobrar las deudas que tenían los propietarios de los gladiadores, los lanistas.

¿Está el Pan y Circo romano aun vigente en nuestra  sociedad? La industria del deporte actual se guía  por un modelo muy similar a las que se usaba en  Roma hace dos mil años. Por medio de la Iglesia  Católica las tradiciones romanas han llegado hasta  nuestros días, como vemos en esta imagen tomada  en la Semana Santa de Antigua, Guatemala. (Foto: www.chicosanchez.com)
¿Está el Pan y Circo romano aun vigente en nuestra
sociedad? La industria del deporte actual se guía
por un modelo muy similar a las que se usaba en
Roma hace dos mil años. Por medio de la Iglesia
Católica las tradiciones romanas han llegado hasta
nuestros días, como vemos en esta imagen tomada
en la Semana Santa de Antigua, Guatemala.
(Foto: www.chicosanchez.com)
Sin duda esta situación parece tener un gran parecido con la actualidad: ¿El estado haciendose cargo de instalaciones y eventos deportivos? ¿Enormes ganancias de los gladiadores y los dueños de los espectáculos? ¿Impuestos sin pagar al estado por parte de los dueños de los gladiadores? Hoy, casi dos mil años después, parece ser que el mundo no ha cambiado y que el Pan y Circo sigue vigente.

Al igual que en la Roma decadente, hoy encontramos deportistas que ganan sueldos desorbitados o espectáculos gigantescos como mundiales y olimpiadas que cuestan ingentes cantidades de dinero.

Un ejemplo actual muy apropiado es el de España. En este país, los dos clubes de fútbol más importantes, el Real Madrid y el Barcelona, debían a la hacienda española 1.171,2 millones de euros durante la temporada 2011-2012, según afirma El País en este artículo.

Mencionamos España porque Marco Aurelio era de origen hispano y porque además, fue en este país donde se encontró esta ley gladiatoria. Pero podríamos mencionar muchos otros casos, por ejemplo el de Brasil, que, según el diario El País, ha gastado 2500 millones de euros hasta el final del año 2013 para la organización del mundial 2014, más que lo invertido en los dos anteriores por Sudáfrica y Alemania.

El Coliseo romano en la actualidad.  (Foto: www.chicosanchez.com)
El Coliseo romano en la actualidad
(Foto: www.chicosanchez.com)
Por otro lado, las ventajas fiscales para los espectáculos deportivos en Estados Unidos están siendo criticadas por algunos sectores de la sociedad norteamericana. (Consulta este artículo, en inglés, sobre estas ventajas fiscales de los equipos de Estados unidos publicado por el periódico USA Today)

A pesar de que estamos tratando un tema de hace casi dos mil años, el lector puede observar que la sociedad se encuentra en una situación muy parecida.

Las conclusiones son muy interesantes: Hace casi dos mil años, el imperio romano invirtió grandes cantidades de dinero en inmensas infraestructuras y costosos espectáculos deportivos que se usaban para mantener a una gran masa de pobres y personas sin trabajo entretenidas, evitando así que en las ciudades, estas personas, que vivían en condiciones deplorables, se revelaran contra el estado romano. Además, la clase política romana financió todos estos espectáculos para lograr, de esos mismos pobres, los apoyos políticos que necesitaba para mantenerse en el poder. Mientras, parece ser, que los lanistas, empresarios que realizaban los espectáculos y contrataban a los gladiadores, evadían gran cantidad de impuestos y hacían un comercio injusto con los juegos a pesar de que muchos se sostenían con dinero público. 

Podríamos atrevernos a decir que en Roma, el termino muy conocido de Pan y Circo no es del todo correcto. Y que podríamos rebautizarlo, no sin ironía, como el tiempo del Poco pan y mucho circo.

Enciclopedia Británica
Diario el País
Enciclopedia Católica Online
Museo Arqueológico de Madrid, España
Conjunto Arqueológico de Itálica, Santiponce, Sevilla, España
Museo Vaticano 
Dioses, tumbas y sabios. Aut. C.W. Ceram. Ed. Orbis
Los romanos. Aut. R. H. Barrow Ed. Fondo de cultura economica.
Los juegos romanos del circo y el anfiteatro. Aut. Cristina Delgado Linacero. Dra. U.C.M - Madrid, España.
Phejd: Ley Gladiatoria de Italica. Museo del Juego. Aut. Andres Hermosa, Enrique Lence y Alvaro GonzalezPan y Circo

Autor: Chico Sánchez
Colaboradora: Blanca Adriana Camacho
Historia publicada originalmente en: www.pueblosantiguos.com

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