Viaje al Centro del Universo. Parte 18: Los Brujos del Agua

La gripe

Nuestro viaje continúa en Chichén Itzá, una de las ciudades mayas más conocidas de Yucatán.

Dormiremos en el Hotel Villas Arqueológicas, está muy cerca y desde él se puede ir andando al sitio arqueológico.

Me encanta que el hotel fue construido respetando a los grandes árboles que aun permanecen dentro. Al llegar les damos un abrazo para saludarlos.

Chichén significa "pozo" o "boca de agua" e Itzá o Itzáes significa "brujos del agua". En el año 2009 tuve mi primer encuentro con el mágico y misterioso mundo de los mayas en este lugar.

En aquellos días México estaba sufriendo el famoso caso de la "gripe porcina". Uno de esos extraños fenómenos sociales que si los analizas te hacen dudar profundamente de la afirmación de que los seres humanos son inteligentes.

El día que la gripe fue declarada "oficial" yo estaba en Ciudad de México cocinando para recibir a unos amigos periodistas. Sonó el teléfono y nos avisaron que no vendrían a comer, iban huyendo al aeropuerto con sus hijos. Huían como quién huye de una bomba atómica.

Al escuchar sus palabras me entró una profunda preocupación: ¿Una gripe mortal?¿Sería un peligro real? Me asomé a la ventana y todo se veía normal, la gente trabajando, las tiendas abiertas. Entré a internet a buscar información.

Lo primero que encontré fue que por contaminación, solo en Ciudad de México, morían más o menos 4000 personas al año. El humo negro que se veía desde mi ventana mataba ¡333 personas de media cada mes! ¡11 al día!

Dormiremos en el Hotel Villas Arqueológicas, está en la entrada de Chichén y se puede ir andando a realizar la visita. Chichén significa "pozo" o "boca de agua" e Itzá o Itzaes significa "brujos del agua". Fue en esta ciudad en el año 2009 donde tuve mi primer encuentro con el mágico y misterioso mundo de los mayas.
Dormiremos en el Hotel Villas 
Arqueológicas, en la entrada de 
Chichén. Se puede ir andando a 
realizar la visita. Chichén significa
"pozo" o "boca de agua" e Itzá o 

Itzaes significa "brujos del agua". 
Fue en esta ciudad en el año 2009 
donde tuve mi primer encuentro con 
el mágico y misterioso mundo 
de los mayas.
En la página del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos encontré después que en la temporada 2003-2004 la gripe normal había matado a 49.614 en EEUU, ¡eso era una media de 4134.5 personas al mes y 138.7 personas al día!

Si unas decenas de muertes por gripe porcina en varios días eran una epidemia en México: ¿Porqué 138 personas diarias de gripe normal no lo eran en Estados Unidos? Algo en la historia comenzaba a sonar extraño.

Lo que hizo que comprendiera que no tenía nada que temer fue ver que la Organización Mundial de la Salud, la misma que anunciaría la pandemia, había publicado en el 2007 que  "decenas de millones de pacientes son víctimas de lesiones discapacitantes o mueren como consecuencia directa de prácticas médicas peligrosas."

Comparar los diez millones de personas muertas o discapacitadas anualmente por errores médicos con las personas que habían muerto durante la gripe me dio una gran tranquilidad. Acababa de descubrir que tenía "millonarias" posibilidades más de morir si iba al hospital que si cogía la gripe porcina.

De acuerdo con LA Times la cifra total de muertos mundial por H1N1 en el 2009 fue de 200.000. Sin querer desmerecer el trabajo de autoridades y personas que ayudaron a aliviar a los afectados, ni tampoco perdiendo el respeto a los fallecidos, la pregunta que me hacía y me hago es: ¿Porqué diez millones de afectados por errores médicos no nos dan miedo y 200.000 muertos de gripe sí?

Al día siguiente acompañé a un periodista de un diario inglés al centro de la ciudad. El corresponsal miró las alertas en su teléfono dijo que ya era oficial: la OMS había declarado la pandemia. Las personas pasaban aterrorizadas con sus máscaras pensando que llegaba el "fin del mundo" y yo lo que veía era una epidemia de pánico provocado por la locura colectiva.

El político y filósofo Francis Bacon 
dijo que el conocimiento es poder 
(Knowledge is power). Y en este 
 momento conocer los verdaderos
riesgos me daba el poder de reírme 

mientras los demás sufrían aterrorizados
Cuando pasamos del calor de la plaza del zócalo al fresquito del interior de la catedral mi colega comenzó a estornudar. No tenía la gripe, era sólo una reacción al cambio brusco de temperatura.

La gente lo veía estornudando, se persignaba y se ponía a rezar. Al ver la situación no pude evitarlo y se me escapó una gran carcajada que resonó en toda la silenciosa catedral.

El político y filósofo inglés Francis Bacon dijo que "el conocimiento es poder" (Knowledge is power). En este momento conocer los verdaderos riesgos me permitía reírme mientras los demás sufrían aterrorizados.

Ese mismo día en la tarde me invitaron a una comida organizada por unos amigos periodistas.

Durante la fiesta una mujer rompió a llorar a causa del pánico. Cuando intenté tranquilizarla comprobé que creía tan firmemente en la prensa que aunque le daba razones convincentes y cifras oficiales no me creía. Para ella lo que decía la prensa era la única verdad.

Y en ese momento yo también entré en pánico, pero no por miedo a la fiebre, sino al darme cuenta de lo fácil que es hacer creer a millones de personas cualquier cosa. Aquella persona había sido convencida del gran peligro que representaba la gripe y se negaba a considerar otra posibilidad.

Ver lo fácil que sería llevar a millones de personas a creer ciegamente en algo me aterrorizó y comprendí porqué había sido tan fácil para Hitler llevar al mundo a una guerra tan fraticida: Porque la masa de nuestra sociedad, la inmensa mayoría, ni piensa ni razona ni investiga, sólo repite e imita.

Las vacaciones

El sol sobre la pirámide de Kukulkan. Para  este guía la ciudad de Chichén Itzá no era un  montón de piedras rodeadas de selva. Según  él la ciudad había sido construida por brujos  procedentes de otra dimensión que iban y  venían a las estrellas.
El sol sobre la pirámide de Kukulkan. 
Para este guía la ciudad de Chichén 
Itzá no era un montón de piedras 
rodeadas de selva. Según él la ciudad 
había sido construida por brujos 
procedentes de otra dimensión que 
iban y venían a las estrellas.
Cansados de tanto pánico decidimos irnos a Yucatán de vacaciones.  

Cuando llamé a mi madre y le dije que estaba de vacaciones por México durante el brote de fiebre porcina la mujer se puso a llorar del otro lado del teléfono.

Veía las noticias sin cuestionarlas y su mente estaba totalmente fuera de la realidad, llena de ilusiones.

Para ella yo estaba en un país peligrosísimo lleno de muertos engripados y yo en realidad me encontraba en la piscina del paradisiaco Lodge de Uxmal disfrutando del atardecer en la selva.

Cuando le expliqué que comparando cifras la gripe normal era mucho más peligrosa mi madre no me creyó.

Quién iba a pensar que esta persona, la misma que me prohibía ver televisión cuando era niño, acabaría creyendo más a las noticias que a su propio hijo.

El hotel estaba vacío y con nosotros sólo había una pareja inglesa. El inglés, que se notaba que estaba también fuera del rebaño, nos contó que él también había comparado cifras y leído algunos artículos científicos que le habían tranquilizado, por esto había decidido venirse a Yucatán.

Nos reímos mucho escuchando las razones que su familia le daba en Inglaterra para convencerlos de que no vinieran a México. La realidad es que donde estábamos, la gripe sólo existía en las páginas del periódico y en las pantallas de televisión.

Me parecía patético que mientras nosotros disfrutábamos, al otro lado del mundo, mi madre estuviera, como otros muchos millones de personas, envenenándose delante del televisor creyendo unas noticias que le contaban una historia totalmente alejada de mi realidad.

Todavía no se ha recuperado Yucatán del golpe económico de esta gripe. En todo México he conocido cientos de personas que perdieron sus pequeños negocios o se quedaron sin trabajo esos días. Como dice el dicho: fue peor el remedio que la enfermedad y el golpe a la economía mexicana probablemente matará a muchos más mexicanos que el propio virus.

Sería fácil culpar a la prensa por exagerar el problema, quizá de forma irresponsable. También sería sencillo denunciar a los políticos por hacer caso a la prensa o al revés. Pero tendríamos que preguntar algo: ¿Hasta cuando va a seguir la gente echando la culpa a los demás evadiendo su responsabilidad?

¿Cuántos se tomaron la molestia de comparar las cifras que eran públicas y accesibles con las que daba la prensa?¿Cuántos decidieron formar su propio criterio en lugar de confiar ciegamente en las autoridades?¿Quién tiene la culpa de que la gente se deje guiar por las élites como si fueran un rebaño de ovejas?

Los brujos

Una imagen del brujo de Palenque decora los pasillos del Hotel Villas Arqueológicas y hace que recuerde mi visita del año 2009, con el extraño guía que se llamaba como yo y que hablaba de viajes en el espacio y en el tiempo.
Imagen del brujo de Palenque que 
decora los pasillos del Hotel Villas 
Arqueológicas que hace que recuerde 
mi visita del año 2009 a Chichen, 
con el extraño guía que se llamaba 
como yo y que hablaba de viajes en 
el espacio y en el tiempo.
En este contexto, en el turbulento 2009, visité Chichén Itzá por primera vez. 

En la entrada de la ciudad se nos acercó un hombre con gorra y gafas negras que se ofrecía para ser nuestro guía.

Cuando miré su credencial observé que ponía: José Francisco Sánchez. Al ver que se llamaba como yo le dije que sí sin preguntar el precio.

Para este guía Chichén Itzá no era un montón de piedras rodeadas de selva. Para él la ciudad había sido construida por brujos procedentes de otra dimensión que iban y venían a las estrellas.

Sus mayas construían las pirámides moviendo las piedras con la mente y después las cargaban de energías poderosas. Afirmaba que los itzáes eran viajeros del tiempo y que en nuestros días muchos comenzarían a regresar para reunirse en Chichén Itza.

Las cosas que decía hicieron que sintiera esa extraña sensación de mareo, parecida al miedo, que solemos tener cuando nos enfrentamos a ideas diferentes a las nuestras. Esa inquietud que nos produce lo nuevo o lo que no comprendemos.

Cuando pasábamos junto a unos puestos donde los vendedores ofrecían recuerdos para turistas una fuerte ráfaga de viento se levantó y vi en cámara lenta como un objeto se descolgaba y caía volando a mis pies. Se trataba de la imagen de un h-men o chamán maya fumando tabaco. Un año después contemplé el original en la ciudad de Palenque, en Chiapas.

Para despedirse, José Francisco, nos dijo que recordáramos que la ciudad que teníamos detrás no era una ciudad, que era una máquina para procesar energía y comunicarse con otros planetas. Después de decir esto se quitó la gorra, se levantó las gafas negras de sol, me miró con una mirada extraña y se marchó.

Los guardianes

Nuestro guía afirmaba que los itzáes eran viajeros  del tiempo y el espacio y que en nuestros días  comenzarían a regresar para reunirse en Chichén
Nuestro guía afirmaba que los itzáes 
eran viajeros del tiempo y el espacio 
y que en nuestros días comenzarían 
a regresar para reunirse en Chichén
Una imagen del brujo de Palenque decora los pasillos del Hotel Villas Arqueológicas y hace que recuerde mi visita del 2009.

La imagen me hace recordar al extraño guía que se llamaba como yo y que hablaba de viajes en el tiempo y el espacio.

Caminamos a Chichén Itza entre los enormes árboles y siento la emoción de caminar de nuevo entre sus muros.

En nuestra visita no sucede nada extraño ni paranormal. Tampoco contrataremos un guía porque saldremos rápido para encontrarnos con José Kahuil Can, nuestro guía en Ek Balam quién nos mostrará algunos lugares fuera del circuito turístico.

José nos recibe en la entrada de Ek Balam sentado en una moto. Lo seguimos por una estrecha carretera cruzando pequeñas comunidades de la selva.

Antes de salir paramos en su pueblo para comprar miel de uno de los productores locales. Una familia nos atiende en su casa y nos vende una miel exquisita. Pienso que es una pena que Yucatán haya permitido la construcción de grandes carreteras que matarán gran infinidad de animales y destruirán las economías locales que antes vendían a los turistas que pasaban por los pueblos.  

Pero estamos en la sociedad de la prisa, una prisa que nos lleva cada vez más rápido a ninguna parte.

Nuestra visita comenzará visitando un cenote muy poco conocido. En la entrada nos recibe un gatito que al vernos se tira boca arriba con las patas abiertas pidiendo cariño. Le doy un masaje bastante largo hasta que se cansa.


Una turista me ve y comenta que está sorprendida de que el gato sea tan amigable. Ella pensaba que todos los gatos eran salvajes y no se dejaban tocar.

Le digo, sin animo de ofender, que los animales son como sus dueños, ni más ni menos. Si el animal es agresivo es porque su dueño también lo es, y si el dueño no cuida su salud el animal se enfermará también. Los animales son un reflejo de sus amos.

Para los mayas las cuevas son sagradas. Debido a esto siempre que se va a abrir una cueva al público un h-men o chamán debe bendecir el lugar y pedir permiso a sus guardianes.

La guardiana de estas cuevas es la serpiente mítica Tzu Can. Tzu significa mechón de pelo y Can serpiente. Se afirma que esta serpiente peluda tiene cabeza de caballo y cuando no se le trata con respeto puede ser mortal.

Mientras nos bañamos solos en el cenote  pienso que en sus profundidades, en los  profundos abismos de Yucatán está la  Tzu Can, la serpiente peluda con cabeza  de caballo y doy gracias porque esta tarde  ¡parece que no tiene ganas de comer!
Mientras nos bañamos solos en el 
cenote pienso que en sus profundidades, 
en los profundos abismos de Yucatán 
está la Tzu Can, la serpiente peluda con 
cabeza de caballo y doy gracias porque 
esta tarde ¡ no tiene ganas de comer!
En una hacienda camino de Mérida se abrió un cenote para que la gente fuera a bañarse. "Por la tarde el agua burbujeaba una vez, y la gente no se salía, de repente había un segundo aviso, más burbujas en el agua, y al tercer burbujazo a los que no salían del agua se los tragaban".

Cuando la serpiente comenzó a tragar gente, el dueño del cenote, un cazador, dijo que la esperaría para matarla. Sus amigos le recomendaron que no se enfrentara a la Tzu Can pero el señor no hizo caso.

Al día siguiente, después del "tercer burbujazo", el cazador sacó a las personas del cenote y cuando la enorme serpiente apareció le pegó dos tiros que de nada sirvieron.

Días después el cazador moría de una intensa fiebre y se avisaba al gobierno para que el cenote se cerrara al público.

Mientras nos bañamos en el cenote pienso que en sus profundidades, en los oscuros abismos de Yucatán, está la serpiente peluda Tzu Can y doy gracias porque esta tarde ¡parece que no tiene ganas de comer!

El gatito

A nuestro guía le divierte mucho ver como los  turistas que vienen de Norteamérica y Europa  reaccionan cuando ven un simple ciempiés. Le  explico que, aunque parezca mentira, en muchos  lugares de Europa y Norteamérica se usan tantos  venenos, insecticidas y agroquímicos que se ha  perdido la diversidad animal y por eso muchas de estas personas nunca han visto un ciempiés.
A nuestro guía le divierte mucho ver 
como los turistas que vienen de 
Norteamérica y Europa reaccionan 
cuando ven un simple ciempiés. Le
explico que, aunque parezca mentira, 

en muchos lugares de Europa y 
Norteamérica se usan tantos venenos, 
insecticidas y agroquímicos que se ha
perdido la diversidad animal y por eso 

muchasde estas personas nunca han 
visto un ciempiés.
Después de salir del cenote nos encontramos con un ciempiés de color amarillo y negro enorme. Nuestro guía maya se ríe al ver que reaccionamos como si hubiéramos visto un extraterrestre o algo similar.

Nos comenta que le divierte mucho ver como reaccionan los turistas que vienen de Norteamérica y Europa cuando ven un simple ciempiés.

Le explico que, aunque le parezca mentira, en muchos lugares de Europa y Norteamérica se usan tantos venenos, insecticidas y agroquímicos que se ha perdido la diversidad animal. Por eso muchas de estas personas nunca han visto un ciempiés.

Mi hermano le cuenta que cuando eramos niños jugábamos a corretear conejos intentándo atraparlos con las manos. Hoy en muchos lugares ya casi no se ven.

También le contamos que incluso las abejas están desapareciendo debido a la deforestación, los monocultivos y los agroquímicos.

Caminamos hacia el coche para regresar a Chichén y el gatito se viene con nosotros. Un jóven aparece en una moto con dos perros que comienzan a ladrar y a perseguir al gatito que huye a gran velocidad.

El felino gira a la izquierda tras de unos matorrales y tras él giran la moto y los dos perros, están muy cerca y parece que lo van a alcanzar. Aceleramos nuestro paso preocupados por saber que habrá pasado. ¿Habrán atacado los perros al gatito?¿Estará bien el pequeño animal?

La mente, igual que puede ser maravillosa, muchas veces es una gran limitación porque juzga al mundo por sus limitados conocimientos. Nuestras preocupaciones son absurdas porque al llegar ¡encontramos al gatito jugando con los dos perros!

Su dueño nos cuenta que son buenos amigos y siempre "se la pasan" jugando. Los perros, que nosotros imaginábamos atacando al gatito, le ladraban para saludarlo y el gatito, que creíamos que huía de los perros, corría porque su juego favorito es que los perros lo persigan.




El tigrillo

De todas las virtudes de los indígenas mesoamericanos la más admirable es su respeto por los animales y la naturaleza. Para los indígenas la vida salvaje es sagrada.

Tristemente muchos indígenas comienzan a sufrir la colonización europea y la naturaleza ahora es para ellos una enemiga y los animales sus presas.

Un día, mientras exploraba la selva con su abuelo, nuestro guía encontró tres cachorritos de trigre de monte llorando. Junto a ellos estaba su madre muerta de varios disparos.

Los cazadores le habían dado unos balazos, no para llevársela ni para usar su piel, tampoco porque fuera peligrosa, la habían matado por el gusto de matarla, como hacen tantos cazadores hoy día.

Una mantos religiosa en Chichén Itzá. Para  nuestro guía los mayas construían las pirámides  moviendo las piedras con sus mentes y después  las cargaban de energías poderosas. Afirmaba  que los itzáes eran viajeros del tiempo y que en  nuestros días muchos comenzarían a regresar  y a reunirse en Chichén.
Una mantis religiosa en Chichén Itzá. 
Para nuestro guía los mayas construían 
las pirámides moviendo las piedras con 
sus mentes y después las cargaban de 
energías poderosas. Afirmaba que los 
itzáes eran viajeros del tiempo y que en
nuestros días muchos comenzarían a 

regresar y a reunirse en Chichén.
El gusto de los europeos por matar animales salvajes no es ningún secreto. Me han dicho en varios lugares que he visitado que algunos practicantes de "caza deportiva" occidentales son capaces de pagar grandes cantidades de dinero por disparar a los animales exóticos y en peligro de extinción.

Dos buenos ejemplos de esto son las imágenes del rey de España con un elefante muerto o la foto del príncipe Harry de Inglaterra con el cadáver de un búfalo. Ambos son importantes "ecologistas" y en el caso del príncipe inglés, sólo unos días antes de tomarse la imagen, había aparecido en un evento internacional pidiendo "proteger a la fauna salvaje de África". Este es el mundo en el que vivimos: decimos una cosa y hacemos exactamente lo contrario.

Nos cuenta nuestro guía que su abuelo tomó las tres crías de tigrillo que lloraban junto a su madre muerta y se los llevaron a su casa. De los tres sólo uno sobrevivió. Este tigrillo se crió como un gato más de la familia y se quedó a vivir con ellos en la casa del pueblo.

Los mayas, a diferencia de los habitantes de las ciudades modernas, no viven enjaulados en apartamentos como si fueran gallinas ponedoras. En sus casas hay jardines, huertos y grandes árboles.

Irónicamente, y no es una broma, la ONU llama "subdesarrolladas" a las comunidades agrícolas que viven en armonía con la naturaleza, comiendo comida sana, sin contaminar y viviendo humildemente.

Una tortuga en una pared de Chichén Itzá. El dios maya del maíz nació de una tortuga.
Una tortuga en una pared de Chichén 
Itzá. El dios maya del maíz nació de 
una tortuga.
A los habitantes de la ciudad, que viven hacinados en pisos sin ventilación, trabajando catorce horas al día para sobrevivir y produciendo grandes cantidades de basura, esta misma organización los llama "desarrollados". Yo a esto no le encuentro sentido.

El tigrillo creció y se puso hermoso, vivía en la casa del pueblo sin meterse con los vecinos y era bastante cariñoso como cualquier otro gato. Su lugar favorito para dormir era la rama más alta del árbol que hay sobre la casa. Pero la "civilización" europea ha llegado a Yucatán y los tigrillos, como los demás animales, ya no son hermanos de los mayas.

Un cazador que pasó por el pueblo vio al tigrillo, inofensivo y domesticado, durmiendo en el árbol donde siempre le gustaba dormir. No estaba atacando a nadie ni era una amenaza. El cazador, a sangre fría, le pegó un tiro, el animal cayó al suelo herido de muerte, el cazador lo remató y se fue a una licorería a emborracharse.

El crecimiento

Para este guía la ciudad de Chichén Itzá no son  un montón de piedras rodeadas de selva. Según  él había sido construida por brujos procedentes de  otra dimensión que iban y venían de las estrellas.
Para este guía la ciudad de Chichén 
Itzá no era un montón de piedras 
rodeadas de selva. Según él había 
sido construida por brujos procedentes 
de otra dimensión que iban y venían 
de las estrellas.
Regresamos a Chichén Itzá y nos sentamos en la terraza del hotel. El restaurante está junto a la piscina.

Los hoteles Villas Arqueológicas tienen una piscina que viene muy bien para refrescarse después del largo día subiendo pirámides y caminando por la selva.

Una grupo de turistas franceses llega al hotel en autobús.

Cuando llegué a América hace quince años distinguía fácilmente a los europeos porque eran delgados y a los norteamericanos porque eran gordos u obesos.

Pero los tiempos han cambiado y hoy es imposible distinguir a unos de otros, todos están gordos.

Cuando comienzan a hablar veo que los turistas son franceses. De un grupo de veinte sólo dos adolescentes no están gordos u obesos.

No hace falta ser profeta para adivinar que la mayoría de estas personas, si no cambian sus hábitos, sufrirán graves problemas en las rodillas y espalda, diabetes, colesterol y muchas otras enfermedades. Si no se mueren de un ataque al corazón, la mayoría acabará en sillas de ruedas sin poderse mover.

Estos franceses, como mis compatriotas españoles, son un buen ejemplo del tan afamado "crecimiento" europeo. Si miras las cifras de obesidad europeas y las comparas con las de hace unas décadas podrás ver que no exagero. Pero además de la obesidad, desde la fundación de la comunidad europea hay muchas otras cosas que no han parado de "crecer".

En España, mi país natal, han crecido la pobreza, la enfermedad, la desigualdad social, la deuda de los países, las ganancias de los banqueros, la corrupción, los desempleados, la fortuna de los millonarios, la falta de democracia, el número de jóvenes sin futuro, la desertización y la injusticia.

Contemplando como la piscina se desborda cada vez que uno de los enormes franceses se tira al agua, me toca admitir que hay algo en lo que los políticos europeos no han mentido y en lo que tienen toda la razón: en que Europa y los ciudadanos europeos ¡no paran de crecer!



Sitios recomendados
Chichén Itzá
Hotel Villas Arqueológicas
Grutas de Calcehtok (Cerca de Oxkintok)
Lodge de Uxmal  
Ek Balam
Uxmal

Fuentes consultadas y adicionales
Muertes por contaminación en México
España país con mayor tasa de obesidad de Europa
Prince Harry, the buffalo killer (En inglés)
El rey que cazaba elefantes
La obesidad en Europa amenaza con convertirse en pandemia
El creador del Tamiflú lanzó sospechas de que la gripe "A" se escapó de un laboratorio.
H1N1 influenza virus killed 18.631 lab confirmed (En inglés)
Cifras anuales, mundiales, causas, datos de OMS
Concerning Tortoises & Turtles (En inglés)

Viaje al Centro del Universo. Parte 17: La Danza del Sol

La realidad

El camino nos conduce ahora a la Isla de Holbox.  Por primera vez visitaremos el mar y nadaremos  con el tiburón ballena, un pez de doce metros de  largo, que se alimenta de placton y es el más  grande del mundo.
Llegamos a la Isla de Holbox. Por
primera vez en el viaje visitaremos el
mar y nadaremos con el tiburón
ballena, un pez de doce metros de
largo, que se alimenta de plancton
y es el más grande del mundo
Después de más de tres semanas de viaje hemos recorrido 4000 kilómetros visitando muchos lugares diferentes.

Bosques y selvas llenos de vida, montañas, cuevas llenas de misterio, pueblos mágicos, ciudades contaminadas y desiertos hechos por la mano del hombre.

El camino nos conduce ahora a la Isla de Holbox. Por primera vez visitaremos el mar y nadaremos con el tiburón ballena, un pez de doce metros de largo, que se alimenta de plancton y es el más grande del mundo.

Desde Valladolid ponemos rumbo al pueblo de Chiquilá donde tomaremos el barco que nos llevará a Holbox.

Poco tiempo después de dejar Valladolid comienza una tormenta, la carretera empieza a cubrirse de agua y la inundación nos obliga a ir muy despacio. Una oportunidad excelente para poner a prueba nuestra paciencia.

Al llegar al muelle de Chiquilá la tormenta ha quedado atrás y el cielo azul regresó. Mientras esperamos a que salga el barco observo el mar. Cada día comprendo mejor que no hay prisa por llegar llegar a ningún lado. La magia está en el "ahora" y no en el "después".

El camino nos conduce ahora a la Isla de Holbox.  Por primera vez visitaremos el mar y nadaremos  con el tiburón ballena, un pez de doce metros de  largo, que se alimenta de placton y es el más  grande del mundo.
El camino nos conduce ahora a la
Isla de Holbox. Por primera vez
visitaremos el mar y nadaremos
con el tiburón ballena, un pez de
doce metros de largo, que se
alimenta de placton y es el más
grande del mundo..
Un taxi nos recoge en el muelle para llevarnos a la Villa los Mangles que será nuestra casa los próximos dos días. El lugar está administrado por una pareja joven, sus habitaciones son acogedoras y tienen buen precio.

Siempre que podemos nos quedamos en lugares pequeños y administrados por familias locales, además de recibir un trato más humano, nos integramos mejor a la comunidad accediendo a sus verdaderas costumbres.

Nos tomamos una infusión con su dueño Antoine y preparamos el viaje del día siguiente. Tras ultimar detalles caminamos hacia el malecón a esperar la puesta de sol.

En el camino unos jóvenes norteamericanos aparecen en un carrito de golf a toda velocidad y casi nos atropellan. Las sombras del falso "desarrollo" y la contaminante "modernidad" planean sobre Holbox.

Nos han recomendado que compremos pastillas para el mareo porque estaremos mucho tiempo en alta mar. Yo no he tomado pastillas en muchos años así que elijo no hacerlo aunque tenga que marearme y vomitar.

Unos turistas que se acercan a tomarle fotos al mural que parece muy real haciéndome reflexionar sobre un tema que parece afectar cada día más a nuestra sociedad: la sustitución de la realidad por la ilusión; el cambio de lo real por lo aparente.
Unos turistas que se acercan a tomarle
fotos al mural que parece casi real me
hacen reflexionar sobre un tema que
parece afectar cada día más a nuestra
sociedad: la sustitución de la realidad
por la ilusión; el cambio de lo
real por lo aparente.
Dicen que los plátanos son un buen remedio natural para evitar el mareo así que nos vamos en busca de una frutería.

La decisión de no comprar la pastilla es recompensada por el destino unos minutos después cuando un anciano, que ofrece viajes para ver el tiburón ballena, nos da un remedio natural para el mareo.

El anciano nos dice que "la pastilla no sirve" y que el truco está en comer poco la noche antes y mantener la mirada fija en el mar. Sus consejos funcionarán y al día siguiente no me marearé.

Me pregunto cuánta sabiduría milenaria se pierde cada día con los ancianos que mueren y si seguiremos cambiando conocimiento milenario por "soluciones" como la de las pastillas que además de hacerte dependiente tienen efectos secundarios.

Poco antes de llegar a la frutería pasamos un mural que tiene pintado el mar. El mar parece tan real que pienso en lo fácil que es engañar a la mente humana con ilusiones, hacer que confundamos lo falso con lo real.

Este mar de pared, aunque parezca verdadero, no tiene agua templada, ni tiburones ballena, ni la brisa de la tarde. Es un océano falso en el que no se puede navegar, una ilusión hecha de pintura.

Viaje al Centro del Universo. Danza del Sol. Diario de un Observador
Unos turistas que se acercan a tomar
fotos al mural que parece casi real
me hacen reflexionar sobre un tema
que parece afectar cada día más a
nuestra sociedad: la sustitución de la
realidad por la ilusión; el cambio de
lo real por lo aparente. Ilusión en el
diccionario de la lengua significa:
Concepto, imagen o representación
sin verdadera realidad, sugeridos
por la imaginación o causados por
el engaño de los sentidos.
Unos turistas que se acercan a tomarle fotos al mural me hacen reflexionar sobre algo que afecta cada día más a nuestra sociedad: la sustitución de la realidad por la ilusión; el cambio de lo real por lo aparente.

Ilusión en el diccionario de la lengua española significa: Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por el engaño de los sentidos.

Y hoy muchos seres humanos están cambiando su realidad por ilusiones. La comida que comen, las personas con las que conviven y los lugares que visitan son elegidos por su apariencia y no por lo que realmente son.

Fue un gato callejero del pueblo andaluz donde nací quién me enseñó hace treinta años lo fácil que es caer en las trampas de la ilusión convirtiéndose en una víctima de la publicidad.

En aquellos años mis padres solo me dejaban ver un programa de televisión al día y gracias a esto pasé mi infancia montado en las copas de los árboles y corriendo por el campo. Nunca podré agradecerles suficiente por haberme prohibido ver la televisión. Los amo.

Una noche, durante el "descanso" del único programa que podía ver al día, apareció un anuncio en el que un persona se comía unas salchichas con un aparentemente "delicioso" queso derretido.

Cómo cualquier niño víctima de la publicidad pedí a mi madre que me dejara comer salchichas esa misma noche. Mi madre cocinaba comida sana del huerto de mi padre y la preparaba con amor, pero yo, engañado por la publicidad quería la comida de la televisión.

Unos turistas que se acercan a tomarle fotos al mural que parece muy real haciéndome reflexionar sobre un tema que parece afectar cada día más a nuestra sociedad: la sustitución de la realidad por la ilusión; el cambio de lo real por lo aparente. Ilusión en el diccionario de la lengua española significa: Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por el engaño de los sentidos.
Unos turistas que se acercan a tomar
fotos al mural que parece casi real
me hacen reflexionar sobre un tema
que parece afectar cada día más a
nuestra sociedad: la sustitución de la
realidad por la ilusión; el cambio de
lo real por lo aparente. Ilusión en el
diccionario de la lengua significa:
Concepto, imagen o representación
sin verdadera realidad, sugeridos
por la imaginación o causados por
el engaño de los sentidos.
Era así como la televisión nos "robaba" de nuestros padres sin que ellos pudieran hacer nada.

Yo fui afortunado y tuve padres, pero para muchos niños su padre fue una televisión y su madre una pantalla. Hoy es aún peor.

Cuando mi madre aceptó fui corriendo a comprar salchichas a la tienda. Yo no sabía que las comidas procesadas podían ser, a largo plazo, tan negativas para la salud.

Regresando a mi casa encontré al gato callejero y como me gusta compartir mi comida con los animales le di una salchicha. El animal se acercó, la olió, se dio la vuelta y desapareció entre las sombras.

El gato acababa de despreciar mi salchicha y me acababa de dar una gran lección: Lo importante de una comida no es su apariencia, lo importante es lo que contiene. Algo tenía aquella comida que para el gato no era comestible.

Al llegar a la frutería, poniendo en práctica las enseñanzas de mi maestro el gato, comienzo a oler naranjas y manzanas.Una mujer me observa desde un rincón y puedo leer su mente fácilmente: está escandalizada porque me estoy comportando como un "animal".

Ella, como está "civilizada", no comparte las costumbres "animales" de oler la comida por si es comestible. Como dirían en mi pueblo: Ella se come lo que le echen. Lo que pongan en la tele.

La mujer se asusta aun más cuando ve la cara que pongo al descubrir que el olor de las naranjas y de las manzanas no se puede distinguir, y no se puede distinguir porque ¡ni las manzanas ni las naranjas huelen a nada!.

Unos turistas que se acercan a tomarle fotos al mural que parece casi real me hacen reflexionar sobre un tema que parece afectar cada día más a nuestra sociedad: la sustitución de la realidad por la ilusión; el cambio de lo real por lo aparente. Ilusión en el diccionario de la lengua española significa: Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por el engaño de los sentidos
Unos turistas que se acercan a tomar
fotos al mural que parece casi real
me hacen reflexionar sobre un tema
que parece afectar cada día más a
nuestra sociedad: la sustitución de la
realidad por la ilusión; el cambio de
lo real por lo aparente. Ilusión en el
diccionario de la lengua significa:
Concepto, imagen o representación
sin verdadera realidad, sugeridos
por la imaginación o causados por
el engaño de los sentidos.
Consumo productos naturales y una sola naranja de las que compro a los campesinos de Guerrero, en México, perfuma la casa entera.

Estas naranjas ni pegándole la nariz a la piel huelen. ¿Cómo es posible esto?

Además de no oler, estas frutas, parecen clones, parecen todas iguales. ¿Cómo pueden ser todas las frutas iguales si en la naturaleza todos somos únicos y diferentes?¿Que pasó con la diversidad?

Al final compramos platanos, guayabas y aguacates. Los tres son productos mexicanos, no se ven tan "perfectos" y tienen diferentes tamaños. Es más posible que sean comida verdadera.

Algunas personas me dicen que tengo obsesión con la salud pero eso no es cierto. Comer bien o comer mal requiere el mismo esfuerzo porque es una cuestión de hábito.

Para mí fue muy fácil adoptar la dieta sana porque muchos dolores y problemas de salud que tenía, incluyendo inflamación de cólon, nerviosismo e insomnio desaparecieron en sólo unas semanas. Pero sigamos con la historia.

Leyendo la mente de esta mujer comprendo que ella y yo vivimos en dos mundos diferentes. Ella me ve como a un "animal salvaje" que huele las naranjas. Yo la veo a ella como una víctima de la ilusión que engañada por una realidad falsa come frutas que se "ven hermosas" pero que probablemente sean transgénicas y están contaminadas con productos químicos.

Como la mayoría, esta mujer está confundiendo al mar verdadero por un mar pintado en la pared, las naranjas verdaderas por unos clones de naranjas que no huelen y probablemente tampoco alimentan.

El tiburón 

El tiburón ballena con el que nadé en Holbox.  Aunque la palabra tiburón asustará a los que  ven demasiadas películas, este enorme pez es  un animal amistoso que se alimenta de placton.
El tiburón ballena con el que nadé en Holbox. 
Aunque la palabra tiburón asustará a los que 
ven demasiadas películas, este enorme pez es 
un animal amistoso que se alimenta de placton.
Saber que voy a nadar con un tiburón ballena hace que lanzarme al mar abierto no me de miedo.

Cuando lo que quieres hacer lo deseas con el corazón es imposible tener miedo.

En la lancha junto a nosotros vienen dos parejas mexicanas y una pareja holandesa con su hijo.

Nos guiarán el capitán de la lancha y una persona que nadará junto a nosotros durante el encuentro con el tiburón ballena.

Aunque la palabra tiburón asustará a los que ven demasiadas películas, este enorme pez es un animal amistoso que se alimenta de plancton.

El mar nos recibe en calma y el cielo está despejado, en muy poco tiempo encontramos al primer tiburón. El capitán acerca la lancha y le tomo una foto.

  Viendo las burbujas formando un firmamento de estrellas alrededor del gran pez comprendo que el animal, el mar y yo somos Uno, porque aunque parezcamos diferentes y separados la vida que hay dentro de nosotros nos conecta y hace que seamos iguales.
Uno de los murales que decoran 
Holbox. Viendo las burbujas 
formando un firmamento de estrellas 
alrededor del gran pez comprendo
que el animal, el mar y yo somos Uno, 

porque aunque parezcamos diferentes 
y separados, la vida que hay dentro de 
nosotros nos conecta y hace que seamos 
iguales.
Cuando toca mi turno y caigo al agua veo al enorme tiburón ballena nadando hacia mí y descubro porqué decía Einstein que el tiempo es relativo: ¡El tiempo se para!

Acabo de entrar en el presente. Mis sentidos se agudizan y todo pasa a cámara lenta, el mar se ilumina con los rayos de sol, las burbujas brillan como si fueran estrellas y el tiburón ballena pasa tan cerca que tengo que nadar hacia atrás para evitar rozarlo. Siento la vida que hay en él.

En este momento comprendo la diferencia tan grande que hay entre este mar, el verdadero, y el mar que vimos antes pintado en la pared.

Este mar es mucho más que un reportaje de televisión o una naturaleza muerta pintada en una pared. Este mar es inteligente y está vivo.

Comprendo que los que eligen ver el mar en una pantalla o pintado en una pared, son como la mujer que elegía las naranjas por su apariencia. Están engañados por la ilusión. Engañados por sus sentidos, estos consumidores de imágenes mentales también están cambiando la realidad por la ilusión.

Viendo las burbujas formando un firmamento de estrellas alrededor del pez comprendo que el tiburón, el mar y yo somos iguales. Aunque parezcamos diferentes y separados, la vida que hay dentro de nosotros nos conecta: Somos Uno.

El tercermundismo

Los guías han pedido que no usemos repelente para mosquitos ni protector solar porque los químicos se acumulan en el agua y el tiburón ballena se marcha huyendo de los venenos. El holandés, sin atender el consejo, aprovecha que el capitán y el guía están ocupados y se pone a untar repelente de insectos a su hijo sin darse cuenta de que estamos en alta mar y en un lugar ¡donde no hay mosquitos!
Los guías han pedido que no usemos 
repelente para mosquitos ni protector 
solar porque los químicos se acumulan 
en el agua y el tiburón ballena se 
marcha huyendo de los venenos.
El holandés, sin atender el consejo, 
aprovecha que el capitán y el guía están 
ocupados y se pone a untar repelente de 
insectos a su hijo sin darse cuenta de 
que estamos en alta mar y en un lugar 
¡donde no hay mosquitos!
Observando el horizonte marino me pregunto: ¿Qué habrá pasado al ser humano para que haya dejado de admirar la belleza del mar?¿Cómo está permitiendo la humanidad que se llenen de basura los mares? La respuesta me la dan inmediatamente los turistas holandeses.

Los guías han pedido que no usemos repelente para mosquitos ni protector solar porque los químicos se acumulan en el agua y el tiburón ballena, como el gato que no quiso comerse la salchicha, se marcha huyendo de los venenos.

El holandés, sin atender el consejo, aprovechando que el capitán y el guía están ocupados se pone a untar repelente de insectos a su hijo.

Este hombre no es lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que estamos en alta mar y en un lugar ¡donde no hay mosquitos!. La teoría de Einstein dice que la estupidez humana es infinita como el universo. Este hombre es la prueba de que Einstein tenía razón.

Cuando le comentamos a nuestro "civilizado" visitante europeo que no necesita usar repelente porque no hay mosquitos, contesta en inglés que "lo hace por si acaso" y que "no pasa nada por echar un poco de DDT al mar".

El DDT es un producto muy tóxico y le explicamos que además de contaminar el mar este químico podría dañar a su hijo incluso de gravedad. Nos dice que "sabe que si alguien respira DDT puede incluso morir" pero que no nos preocupemos porque "le ha dicho a su hijo que cierre la boca". Nos deja sin palabras.

Cuando mis compatriotas europeos, los pueblos  "civilizados", llegaron a América, los indígenas  pescaban de este mar lo que necesitaban y daban  gracias al animal que moría para alimentarlos. Hoy, poco más de quinientos años después, los  amantes de la "pesca deportiva" hieren y matan  a miles de animales diariamente por placer.
Cuando mis compatriotas europeos, 
los pueblos "civilizados", llegaron a 
América, los indígenas pescaban de 
este mar lo que necesitaban y daban
gracias al animal que moría para 

alimentarlos.Hoy, poco más de 
quinientos años después, los amantes 
de la "pesca deportiva" hieren y matan 
a miles de animales por placer cada día
Observando a este hombre poniendo el químico tóxico sobre la piel de su hijo decido a comparar la cultura "civilizada" de nuestro visitante europeo con la de los indígenas mayas, que según la ONU, son "pobres" y "subdesarrollados".

Y lo que descubro es que estos indígenas supuestamente "atrasados" y "subdesarrollados" son lo bastante inteligentes para usar remedios naturales y nunca untarían un veneno a su hijo en la piel.

Estos indígenas "tercermundistas", como los llaman, son lo suficientemente sabios para comprender que si no puedes comerte algo no deberías untártelo en la piel.

Por si vas a viajar a la selva, para que evites contaminar al mundo y a tu propio cuerpo, te voy a recomendar un remedio natural más efectivo que los químicos que venden en las farmacias.

Mete clavo en alcohol una semana. Después combina este alcohol con aceite natural, podría ser un aceite para bebés. El aceite evitará que se peguen a tu piel y el clavo los auyentará. El olor es delicioso y no te hará ningun daño. Este remedio me lo recomendó un amigo que vivió durante años en la Selva Lacandona y me aseguró que es muchísimo mejor que el que venden en las farmacias.

Pero yo uso otro método indígena para afrontar el tema de los mosquitos, un método natural que cualquier persona "civilizada" consideraría extremadamente "subdesarrollado" y "tercermundista".

Mi método, hoy pasado de moda, es el mismo que durante milenios usaron nuestros antepasados: no ponerse veneno en la piel, acostumbrarse a los mosquitos y dejar que mi sistema inmunologico se adapte y se encargue de protegerme.

Para mí, no usar repelente y aguantar las picaduras tiene varias ventajas. Primero no tengo que poner químicos nocivos en mi piel, segundo, superar el dolor de las picaduras y evitar la tentación de rascarme me fortalece mentalmente y tercero, el más importante, pongo a mi sistema inmunológico a trabajar.
Cuando le comentamos a nuestro "civilizado"  visitante europeo que no necesita usar ningún  repelente porque no hay mosquitos, contesta  en inglés que "lo hace por si acaso" y que "no  pasa nada por echar un poco de DDT al mar".
Cuando le comentamos al "civilizado"
visitante europeo que no necesita usar 

ningún repelente porque no hay 
mosquitos, contesta en inglés que 
"lo hace por si acaso" y que "no
pasa nada por echar un poco de 

DDT al mar".

Por supuesto que sería imprudente pedirle a nadie que siga mi consejo, no todos tienen su sistema inmunológico preparado para esto, si comes demasiados productos procesados y no cuidas tu salud podrías tener problemas.

Siempre que he venido a la selva he usado este método y me sorprende lo maravilloso que son mi cuerpo y mi mente. El primer día me cuesta aguantar el picor sin rascarme, el segundo me molesta mucho menos, el tercero se me olvidan las picaduras, el cuarto mi sistema inmunológico controla la situación y después de una semana no siento las picaduras ni se me hincha la piel.

¿Te parece una locura que no me ponga repelente? ¿No estaré poniendo mi salud en peligro?¿Y si los mosquitos me transmitieran alguna enfermedad?

Analicemos por un momento el tema de los repelentes de mosquitos, si son realmente necesarios, y cual es el peligro de morir por una enfermedad contagiada por una picadura de mosquito en Yucatán.

Tomando como referencia al dengue, un virus que se contagia por las picaduras de mosquitos podemos ver que esta enfermedad mató en México el año 2013 a 104 personas.

Partiendo de esta cifra podemos ver que en México, la carretera mata una media de 24.000 personas al año, el crimen organizado se lleva 12.000 vidas, y la contaminación aproximadamente 14.000. Comparando estas cifras con los cien muertos del dengue: ¿Cómo podrían darme miedo estos mosquitos?

Dejando de pensar de forma egoista y pensando en la naturaleza, existe otro motivo importante por el cual elijo el sistema de no ponerme veneno en la piel: Si para ser "primermundista" tengo que envenenar la comida del tiburón ballena untándome DDT prefiero seguir siendo "tercermundista" como los indígenas y llegar hasta las últimas consecuencias.

Los dos lobos

Cuando mis compatriotas europeos, los pueblos  "civilizados", llegaron a América, los indígenas  pescaban de este mar lo que necesitaban y daban  gracias al animal que moría para alimentarlos. Hoy, poco más de quinientos años después, los  amantes de la "pesca deportiva" hieren y matan  a miles de animales diariamente por placer.
Cuando mis compatriotas europeos, 
los pueblos "civilizados", llegaron a 
América, los indígenas pescaban de 
este mar lo que necesitaban y daban
gracias al animal que moría para 

alimentarlos.Hoy, poco más de 
quinientos años después, los amantes 
de la "pesca deportiva" hieren y matan
a miles de animales diariamente 

por placer.
Varias personas en el barco están mareadas, incluyendo una mujer embarazada. Como anunció el anciano, la pastilla no les ha servido para nada porque no mantuvieron su mirada fija en el mar.

Su remedio, además de ser gratis y no tener efectos secundarios, me ha demostrado de nuevo que el conocimiento y la sabiduría no están en los laboratorios, están en el sentido común y la comprensión de la naturaleza.

El capitán nos avisa que los tiburones ballena se ponen nerviosos si nos quedamos demasiado tiempo y que debemos irnos para que coman tranquilos.

Sin embargo el holandés no está de acuerdo y dice que "no cree que al tiburón le pase nada si nos quedamos un rato más", afirma que como ha pagado el viaje "tiene derecho a quedarse el tiempo que quiera."

Escuchando sus palabras comprendo: ¿Cómo van a importarle los tiburones ballena a esta persona si ha sido capaz de untar repelente tóxico a su hijo en un lugar donde no hay ni mosquitos?

Sin embargo, todos sabemos que el egoismo y falta de respeto que muestra esta persona por el medio ambiente no es extraño en el mundo "primermundista" y "desarrollado". Para la sociedad "moderna" lo que hace esta persona es "normal".

Estamos ante el clásico hombre "moderno", que  se le puede reconocer porque pasa más tiempo  bebiendo cerveza y viendo partidos de fútbol que  conviviendo con su familia
Estamos ante el clásico hombre 
"moderno", de estos que pasan más 
tiempo bebiendo cerveza y viendo 
partidos de fútbol que conviviendo 
con su familia
La "familia feliz" esparce su venenoso DDT en la comida del tiburon ballena por un rato más hasta que les da hambre. 

Al salirse del agua, el holandés pregunta que cuando vamos a comer y el capitán dice que buscaremos un banco de peces y pescaremos algunos para comer.

Al oirlo nuestro "insigne" visitante se pone de rodillas con el puño levantado y pega un grito de "gol". Esta persona, parece que en lugar de "ver demasiadas películas" ha visto "demasiados mundiales".

Estamos ante el clásico hombre "moderno", de los que suele pasar más tiempo bebiendo cerveza y viendo partidos de fútbol que conviviendo con su familia.

Los peces empiezan a picar el anzuelo y cada vez que sale un pez todos lo celebran y hacen bromas. Ver como se burlan del animal agonizando es bastante desagradable. El respeto por este animal, que está muriendo para alimentarnos, no se ve por ningún lado.

El capitán explica que ya tenemos pescado suficiente y debemos dejar de pescar. Cuando pide el anzuelo al holandés este se ríe con una carcajada y sigue pescando con su hijo con un gesto de desprecio en la cara.

Los animales que piquen el anzuelo a partir de ahora serán heridos sin sentido, y algunos de ellos, aunque sean liberados después, morirán por la herida del anzuelo en la boca.

Más vida arrancada del mar sólo para que una familia europea se divierta tomándose fotos con un animal agonizando. Ese es el mundo en el que vivimos.
Cuando mis compatriotas europeos, los pueblos  "civilizados", llegaron a América, los indígenas  pescaban de este mar lo que necesitaban y daban  gracias al animal que moría para alimentarlos. Hoy, poco más de quinientos años después, los  amantes de la "pesca deportiva" hieren y matan  a miles de animales diariamente por placer.
Cuando mis compatriotas europeos, 
los pueblos "civilizados", llegaron a 
América, los indígenas pescaban de 
este mar lo que necesitaban y daban
gracias al animal que moría para 

alimentarlos.Hoy, más de quinientos 
años después, los amantes de la 
"pesca deportiva" hieren y matan a 
miles de animales cada día por placer.

Cuando mis compatriotas europeos, los pueblos "civilizados", llegaron a América, los indígenas pescaban de este mar lo que necesitaban y daban gracias al animal que moría para alimentarlos.

Hoy, poco más de quinientos años después, los amantes de la "pesca deportiva" hieren y matan a miles de animales diariamente simplemente por placer.

Hace solo unos días vi como un indígena maya pedía permiso a una planta para cortarle sus ramas y ahora tengo frente a mí a esta familia atrapando peces solo para tomarse fotos con ellos.

Cuenta una antigua historia indígena que un abuelo le dijo a su nieto: "Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión." Y el nieto le preguntó: "Abuelo, dime: ¿Cual de los dos lobos ganará la pelea de tu corazón?" Y el abuelo contestó: "Aquel que yo alimente".

Y entonces comprendo que también hay dos lobos que pelean en el corazón de América. Uno es el indígena, respetuoso de la naturaleza, que toma lo que necesita y que pide permiso a la planta para comérsela y el otro el europeo, irrespetuoso con lo natural, y que contamina y devora la tierra sólo para satisfacer su ambición. La pregunta es: ¿A cuál de estos dos lobos alimentará América?

El secreto

Una imagen del sol que tomé el día 
antes les llama mucho la atención. 
Por un raro efecto óptico el sol se ve 
con ocho lados, es un sol octogonal. 
La imagen les lleva a revelarme un 
secreto que no han contado a nadie 
antes. Su secreto es que un día cuando 
regresaban de pescar vieron danzar 
al sol en Holbox.
Del cielo azul y el sol radiante pasamos a una fuerte tormenta tropical. Me pongo frente a la lancha para sentir en el cuerpo la tromba de agua con los ojos cerrados.

Al principio, como la lancha avanza a bastante velocidad, las gotas frías parecen hacer daño al golpear la piel, pero poco a poco el cuerpo se acostumbra y acabo disfrutando de ser tocado por la tormenta.

Mientras avanzamos voy pensando en la gran fortuna que tenemos de poder experimentar una tormenta en mar abierto.

Cuando cesa la lluvia, el capitán ancla el barco y con el cuerpo frío nos tiramos al agua templada a observar a los habitantes del mar. Primero nado con una tortuga, después con una raya, después con los peces de colores.

En el camino de regreso a Holbox el capitán y el guía me piden que les muestre algunas de las fotos de nuestro viaje. Tomo el teléfono y les enseño las imágenes y les explico mi idea de publicar este diario con el nombre de Viaje al Centro del Universo.

Una imagen del sol que tomé el día antes les llama mucho la atención. Por un extraño efecto óptico el sol se ve con ocho lados, es un sol octogonal. La imagen les lleva a revelarme un secreto que no han contado a nadie antes.

Me cuentan que una tarde que regresaban de pescar en alta mar, a mitad del día, con el sol alto en el firmamento, el cielo se oscureció como si hubiera llegado el atardecer. Cuando pararon la lancha se dieron cuenta de que el sol se podía mirar directamente y no molestaba los ojos.

Durante un buen rato observaron como el sol comenzó a moverse en el firmamento, se estiraba y temblaba como si estuviera bailando, como si estuviera hecho de queso. Tras unos minutos el brillo regresó y el sol volvió a su brillar cegando de nuevo la vista.

Para evitar que los vecinos de la isla los acusaran de locos o se rieran de ellos, desde aquel día han guardado el secreto de que un día vieron danzar al sol en Holbox.

El perrito

Aprovechando la tranquilidad de la tarde pido una infusión y me siento frente al mar. Un perrito chihuahua llega y se sienta en una hamaca frente a mí. Durante una hora escucharemos juntos respirar al mar.
Aprovechando la tranquilidad de la 
tarde pido una infusión y me siento 
frente al mar. Un perrito chihuahua 
llega y se sienta en una hamaca frente 
a mí. Durante una hora escucharemos 
juntos respirar al mar.
Después de regresar del encuentro con el tiburón ballena me doy una ducha fría y nos vamos a la Casa de las Tortugas, un restaurante en la playa.

Aprovechando la tranquilidad de la tarde me pido una infusión y me siento frente al mar.

Un perrito chihuahua llega y se sienta en una hamaca frente a mí. Durante una hora mi amigo y yo escucharemos al mar respirar.

La silenciosa convivencia trae a mi mente una enseñanza que recibí de un pastor de ovejas en las montañas cercanas a Villaluenga del Rosario, en la Sierra de Grazalema, Andalucía.

Una tarde, mientras tomaba fotos del pastor ordeñando, vi que algunas ovejas se rozaban con él dandole cariño como hacen mis gatos. Las ovejas, a las que ordeñaba a mano, se colocaban en posición sin que les dijera nada y sabían lo que tenían que hacer.

Le dije que me sorprendía mucho ver qué las ovejas mostraran inteligencia y sentimientos como los seres humanos. El pastor me contestó que "los animales son iguales que nosotros, la única diferencia es que no hablan".

Recordando estas palabras me pregunto:¿Y si este perrito no fuera un ser "sin cerebro" y "sin alma" como dicen muchos religiosos, científicos y filósofos? ¿Y si fueran estos animales iguales que nosotros?

Hace unos siglos, la élite Europea afirmaba que los indios no eran seres humanos y que no tenían alma. Y aunque tenían idiomas como el Náhuatl y el Maya, para los europeos estos idiomas indígenas no eran diferentes de los ladridos de los perros. Como ellos no los comprendían no creyeron que pudieran ser lenguajes "inteligentes".

Y entonces me pregunto: ¿Será que nos está pasando con los animales lo mismo que le pasó a los europeos con los indígenas?¿Será que aunque no entendamos sus ladridos o mugidos ellos también se comunican y sienten?

Por casualidad, si es que la casualidad existe, descubro que Charles Darwin respondió a mi pregunta hace mucho tiempo afirmando que: A los animales, a los que hemos hecho nuestros esclavos, no nos gusta considerarlos nuestros iguales.

La familia

Ese día observaron como el sol comenzó a moverse en  el firmamento, se estiraba temblando como si estuviera  bailando, como si estuviera hecho de queso. Tras unos  minutos su brillo regresó y el sol volvió a su brillar  cegando la vista. Para evitar que los vecinos de la isla  los acusaran de locos o se rieran de ellos desde aquel  día ambos han guardado el secreto de que un día  vieron danzar al sol en Holbox.
Observaron como el sol comenzó a moverse 
en el firmamento, se estiraba temblando como 
si estuviera bailando o estuviera hecho de 
queso. Tras unos minutos su brillo regresó y 
el sol volvió a su brillar cegando la vista. 
Para evitar que los vecinos de la isla los 
acusaran de locos o se rieran de ellos, desde 
aquel día ambos han guardado el secreto de 
que un día vieron danzar al sol en Holbox.
Una familia de turistas pasa frente a nosotros acompañada de tres niños. Al ver al perrito los niños salen corriendo a perseguirlo.

Al principio parece que van a jugar con él pero el niño mayor, con una extraña actitud, lo golpea con demasiada fuerza.

El perro llora y corre hacia las barcas que hay en la orilla para esconderse. La familia sonríe cuando el niño intenta golpear de nuevo al chihuahua. Se sienten orgullosos porque acosa al animal.

El perrito, demostrando más sentido común que estos padres, no atacó para defenderse. Quizá el perro pensó lo mismo que yo: ¿Qué culpa tienen estos niños de la educación que les ha dado su familia?¿Que culpa tienen de haber nacido en una sociedad ignorante y cruel?

Haciendo un ejercicio de imaginación me pregunto que hubiera pasado si el perrito hubiera mordido al niño. ¿De quién sería la culpa del ataque?¿Qué diría esta familia que sonreía mientras el niño maltrataba al perro? Lo que podría suceder se parecería mucho a lo que describo a continuación.

Tras el "ataque del perrito" los primeros en llegar serían la prensa que tomarían una foto del niño con la herida llena de sangre, todos sabemos lo que "la sangre vende".

El titular sería del estilo de: "Perro ataca a niños en Holbox"...."Ataque canino en Holbox...." "Chihuahua asesino ataca en Holbox...."

El periodista, sin poder entrevistar al perrito, porque no habla, conversaría con la familia, los verdaderos culpables, que descargarían su ira sobre el inocente animal.

Después de publicarse la noticia, la opinión pública demandaría a los políticos "justicia" y "seguridad". Los políticos diseñarían un nuevo plan de "protección" al turismo millonario y prohibirían a los perros entrar en la playa.

Al perrito que observaba conmigo el atardecer, por haber "atacado al niño", se lo llevarían a la perrera para "dormirlo", que es como los veterinarios llaman hoy a matar a los animales. Para terminar, las sociedades "protectoras" de animales se ofrecerían voluntarias para esterilizar a todo animal que ande suelto por la isla.

Esta historia ficticia, que puede parecer una exageración, se repite cada día y es la forma en que los seres humanos, causantes de la mayoría de las catástrofes, nos dedicamos a culpar al planeta de nuestros errores.

De forma cínica, la prensa llama "desastres naturales" o "cambios climáticos" a los múltiples eventos catastróficos que provocan los seres humanos. ¿Porqué no se llama a los daños ecológicos que provocan las mineras, las industrias y los monocultivos "desastres industriales" o "desastres humanos"?

Afortunadamente esta historia es imaginada y el perrito, aunque nervioso y asustado, regresa a sentarse de nuevo sobre la hamaca. Mientras lo contemplo comprendo que su hogar, el paraiso natural de Holbox, se encuentra gravemente amenazado por el enemigo mas destructor y violento que existe hoy en nuestro planeta: El mal llamado "desarrollo" de los paises "primermundistas".

El desarrollo

Observando a la garza que camina por la playa  pienso en lo triste que es que, quizá un día,  los árboles donde tiene su nido podrían ser  arrancados para hacer un campo de golf en el  que unos ricos jugarían a meter pelotitas.
Un ave al amanecer en la Isla de Holbox
Esa misma tarde compruebo de que mi intuición es acertada. La Isla de Holbox y parte de sus ocho mil hectáreas vírgenes están gravemente amenazadas por un proyecto turístico.

Los ejidatarios afirman que han sido víctimas de una estafa y se les ha despojado ilegalmente de la propiedad de la tierra.

Según reportes de prensa una empresa norteamericana ya está lista para "modernizar" la isla. Como era de temer ha llegado el destructivo "desarrollo".

Según se afirma las 2000 personas que viven en Holbox podrían ser desalojadas para realizar un proyecto "mega turístico".

La obra prevista incluiría la construcción de un puerto de lujo para 200 barcos, dos campos de golf, una pista para aviones privados, tres zonas residenciales de lujo, clubes de playa y pesca, dos centros comerciales y hoteles con 3000 habitaciones.

Según afirman los vecinos esto se haría ilegalmente porque la zona es reserva protegida. Pero a estas alturas todos sabemos que ni los gobiernos ni la ley de ningún país del mundo están para proteger ni a los bosques ni a las personas, en el mundo de hoy sólo los ricos tienen protección.

Además de quedarse sin hogar cientos de familias, las tortugas, las garzas, las cigueñas, los cocodrilos, los caimanes y los flamencos, todos amenazados de extinción, podrían perder su último refugio natural. Una llegada masiva de barcos y turistas contaminaría las aguas donde viven manatíes, delfines y tiburones ballena causando grandes daños ecológicos.

De nuevo me toca contemplar una reserva natural que podría ser destruida sólo para que un grupo de millonarios puedan "atracar" sus barcos y jugar al "golf". Estamos ante otro "avance" de la humanidad en su camino al "desarrollo".

Las pelotitas

Una garza pasea por la orilla del mar junto a un pequeño bote de vela y comprendo que mis ojos contemplan un paisaje amenazado de extinción. Además de quedarse sin hogar cientos de familias, las tortugas, las garzas, las cigueñas, los cocodrilos, los caimanes y los flamencos, todos amenazados de extinción, podrían perder su último refugio natural.
Una garza pasea por la orilla del mar 
junto a un pequeño bote de vela y 
comprendo que mis ojos contemplan 
un paisaje amenazado de extinción. 
Además de quedarse sin hogar cientos 
de familias, las tortugas, las garzas, las 
cigueñas, los cocodrilos, los caimanes 
y los flamencos, todos amenazados de 
extinción, podrían perder su último 
refugio natural.
A la mañana siguiente, tras conocer el incierto futuro de la isla, me cuesta disfrutar el paseo.

Una garza pasea por la orilla del mar junto a un pequeño bote de vela y comprendo que mis ojos contemplan un paisaje amenazado de extinción.

De todas las obras previstas en la isla hay una sobre la que no puedo dejar de reflexionar: Los dos campos del golf.

¿Será posible que para que unos cuantos ricos jueguen a meter pelotas en un hoyo se quieran deforestar grandes áreas de este bosque y esta selva? ¿Será posible que quieran dejar sin hogar a miles animales amenazados de extinción para que unos cuantos le den palos a unas pelotas de goma?  

Cuando vivía en Andalucía hace quince años me opuse a un proyecto similar al que se quiere realizar en Holbox. Este proyecto también incluía la construcción de un campo de golf, ilegalmente, en una zona protegida.

Era muy fácil comprender que aquel proyecto no tenía futuro y era una forma de sacar a la gente de los campos y meterlas en el pueblo. Sin embargo, muchas personas, casi todas engañadas, abandonaron sus tierras y su futuro. El tiempo ha demostrado que no merecía la pena dejar de cultivar para crear estos complejos turísticos.

Hoy casi todos los campos de golf que se hicieron en la provincia están cerrados. Los golfistas, que suelen cansarse pronto de meter las pelotitas en los mismos hoyos, se marcharon a jugar a otro lado.

Observando a la garza que camina por la playa pienso en lo triste que es saber que los árboles donde tiene su nido, podrían ser arrancados para hacer un campo de golf en el que unos cuantos ricos jugarían a meter pelotitas.

Las profecías

Conocer el futuro incierto de Holbox me lleva a recordar dos anécdotas que me dejaron muy marcado en su momento y que tienen que ver con el "desarrollo" turístico.

La primera me sucedió en una visita que hice a Baja California en 2009. Una mañana, mientras observábamos el apareamiento de la ballena gris, un guía hizo una predicción que aseguraba que las obras que estaban haciendo en la costa del Pacífico dejarían la península sin protección frete a los huracanes.

Observando a la garza que camina por la playa pienso en lo triste que es que, quizá un día, los árboles donde ella viven podrían ser arrancados para hacer un campo de golf en el que unos ricos jugarían a meter pelotitas.
Observando a la garza que camina por 
la playa pienso en lo triste que es que, 
quizá un día, los árboles donde ella 
viven podrían ser arrancados para hacer 
un campo de golf en el que unos ricos 
jugarían a meter pelotitas.
Sólo cuatro años después vi en la prensa que el huracán Odile había afectado gravemente a Baja California. Las palabras de este hombre desconocido vinieron a mi mente. Su profecía se había cumplido.

Esta situación se repitió poco tiempo después en Acapulco, Guerrero. Durante la celebración de la boda de unos amigos, una trabajadora de un hotel nos dijo que habían construido casas en unos sitios inundables que serían destruidas cuando llegara un huracán fuerte.

A pesar de que todo el mundo parecía saber que una catástrofe se avecinaba, los proyectos de construcción siguieron adelante. Esta profecía también se cumplió y la zona fue arrasada por huracanes y tormentas.

Y entonces viene a mí una idea preocupante. Desde que llegué a Yucatán, en todos los lugares donde hemos ido, los vecinos nos han hecho comentarios parecidos. Muchos creen que se está talando demasiado la selva y tienen miedo de que futuros huracanes hicieran mucho daño en la península.

Observando al sol elevandose en el horizonte me pregunto si se cumplirán sus profecías y Yucatán sufrirá los mismos graves daños que sufrieron Baja California o Acapulco debido a su deforestación.

Antes de regresar al hotel, observo como las huellas de la garza desaparecen en la arena fundiéndose con el mar.  Pienso que si se realizara este proyecto urbanístico, el último refugio de este animal , la Reserva de la Biosfera Yum Balam, podría disolverse con la misma rapidez que se disuelven sus huellas en la arena mojada.

Afortunadamente, no todo son malas noticias y me dicen que por ahora el proyecto de Holbox no ha sido llevado a cabo y que existe una gran movilización nacional e internacional que se opone al proyecto.

Observando el hermoso paisaje virgen de la isla pienso que quizá esta historia tenga un final feliz y que en unos años podré regresar a este paraíso a nadar con los tiburones ballena.

El dragón

Por la ventana del barco observo un 
dragón de nubes que vuela por el 
cielo azul.  El viaje está amenizado 
con música viva que nos regala un 
anciano que canta con el corazón. 
La emoción de vivir la naturaleza 
virgen  de Holbox se mezcla con 
la inquietud de saber que si el mega
proyecto turístico sigue adelante 

tantas personas y animales se 
quedarán sin hogar.
Nos despedimos de los dueños de Villa los Mangles y emprendemos el regreso a la península.

Desde la ventana del barco observo un dragón hecho de nubes que vuela por el cielo azul. El barco está amenizado con música viva que nos regala un anciano que canta desde el corazón.

La emoción de haber disfrutado la naturaleza virgen de Holbox se mezcla con la inquietud de saber que si el proyecto turístico sigue adelante tantas personas y animales se quedarán sin hogar.

San Francisco de Asís (1181-1226) escribió que "el hombre debe entender el verdadero mensaje de Dios para con sus animales, debe ponerse en el lugar de aquellos animales desamparados, abandonados y maltratados, sólo así habrá paz, de lo contrario llegará el día en que los hombres verán con sus propios ojos como se contamina y muere su entorno y abusarán no solo de los animales sino también de sus pares humanos".

Siglos después pareciera que la profecía de San Francisco se ha cumplido. Grandes empresas y organismos internacionales arrasan con el planeta sin que nadie haga ni diga nada. Nuestro entorno, como dijo el santo hace casi mil años, está siendo contaminado y muere.

Antes de regresar al hotel observo como las huellas de la garza desaparecen en la arena fundiéndose con el mar.  Pienso que si se realizara este proyecto urbanístico, el último refugio de este animal , la Reserva de la Biosfera Yum Balam, podría disolverse con la misma rapidez que se disuelven sus huellas en la arena mojada.
Antes de regresar al hotel observo como 
las huellas de la garza desaparecen en 
la arena fundiéndose con el mar. Pienso 
que si se realizara este proyecto 
urbanístico, el último refugio de este 
animal , la Reserva de la Biosfera Yum 
Balam, podría disolverse con la misma 
rapidez que se disuelven sus huellas
en la arena mojada.
Los seres humanos han permitido que se trate a los animales de forma extremamente cruel y ahora empiezan a ver cómo ellos mismos son abusados y tratados como animales.

Y esta verdad ha llegado al extremo de que en Suecia ya han comenzado a poner chips en la piel a seres humanos. Podríamos bautizar a estos chips los "cencerros del siglo XXI".

Las autoridades afirman que estos dispositivos electrónicos son "bienintencionados" y que serán un "avance para la humanidad". Sin embargo: ¿Quién garantiza que las élites no usarán estos chips para controlar a los seres humanos como usan los "cencerros" para controlar a su ganado?


En el pasado, a los esclavos se los marcaba con fuego, se le ponían números y se los amarraba con cadenas, esto resultaba denigrante y los esclavos se quejaron.

Para los seres humanos, desde el principio de los tiempos, estar "marcado" ha sido considerado una pérdida de la libertad y una señal de esclavitud. ¿Que diferencia hay de ponerle a una vaca un cencerro para que no se pierda a ponerle a un sueco un chip para que trabaje de forma más eficiente?

A quienes ven los chips como "avances" y se ofrecen voluntarios para ponérselos habría que preguntarle: ¿De verdad confían en que los políticos y empresarios usarían estos chips de forma honrada? ¿Creen estas personas que los poderosos no usarán estos chips como cencerros con los que reprimirlos y controlarlos aun más?

Suecia es conocida, entre otras cosa, por ser el país con más suidicios del mundo y por el Síndrome de Estocolmo por el cual la víctima de un secuestro o violación acaba sintiendo cariño por su agresor dándole las gracias por no haberlo matado.

San Francisco de Asís (1181-1226) escribió: "el hombre debe entender el verdadero mensaje de Dios para con sus animales, debe ponerse en el lugar de aquellos animales desamparados, abandonados y maltratados, sólo así habrá paz, de lo contrario llegará el día en que los hombres verán con sus propios ojos como se contamina y muere su entorno y abusarán no solo de los animales sino también de sus pares humanos".
San Francisco de Asís (1181-1226)
"el hombre debe entender el verdadero 

mensaje de Dios para con sus animales, 
debe ponerse en el lugar de aquellos 
animales desamparados, abandonados 
y maltratados, sólo así habrá paz, de lo 
contrario llegará el día en que los 
hombres verán con sus propios ojos 
como se contamina y muere su entorno 
y abusarán no solo de los animales 
sino también de sus pares humanos".
Y yo me pregunto: ¿Estarán sufriendo estos suecos este síndrome de Estocolmo y se estarán poniendo el chip agradeciendo a sus jefes porque les dejan tener acceso al trabajo y aun siguen vivos?

No hace falta ser científico para comprender que los europeos están jugando con fuego y podrían verse un día dependientes de un chip que controlaría sus vidas.

Con solo "click" en un ordenador cualquiera podría hacer que su chip dejara de funcionar y no podrían ir al médico, ni podrían comer, ni podrían sacar dinero, ni podrían entrar lugares públicos, y así sucesivamente.

El barco casi llega a la península.  Afortunadamente la Isla de Holbox no ha sido deforestada y los europeos todavía no han sido marcados con su "cencerro" electrónico.

San Francisco dijo hace mil años: Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible.

Se que no tengo poder para salvar a Holbox, ni puedo evitar que quieran poner a mis amigos cencerros electrónicos para marcarlos. Pero al menos tengo la posibilidad de escribir estas reflexiones deseando que se produzca un milagro y el mundo cambie de rumbo.


Lugares recomendados
Villa los Mangles (Para dormir)
Casa de las Tortugas

Fuentes consultadas:
El Fraude de la Isla Holbox (Recomendado)
Tragedia en Acapulco (2013)
Huracán Odile en Baja California
Carta del jefe indio al hombre blanco. Oxkintok blog
La gran isla de plástico del Pacífico
DDT. Estudio del impacto ambiental de los insecticidas clorados 
Nube de contaminación en París
La Costa del Sol está enladrillada
Cierra el complejo de golf Arcos Gardens 
La contaminación ahoga Madrid
Densa nube de contaminación en Paris
Dengue en México
La carretera mata en México más del doble que el crimen organizado
México segundo país con mas muertes por contaminación
El Sindrome de Estocolmo
El lado oscuro del paraiso escandinavo
Lo peor de Europa país por país.